25 razones por las que no invertiré en tu Startup.

Cada inversionista quiere apostarle al caballo ganador. Digo, ¿cuál es el punto de perder dinero a propósito? Pero ese es el riesgo que se toma en una apuesta. Lo mismo puede ser dicho acerca de invertir en startups.

En el último mes he estado armando presentaciones power point de pitches para mi siguiente startup, una compañía de alojamiento web gratuito. Ésto me puso a pensar acerca de los cientos de fundadores de startups que se han acercado a mí y algunas de las cosas que en verdad me han marcado. (He invertido en 16 startups distintas en los últimos 4 o 5 años.)

No importa en qué etapa esté tu startup, probablemente vas a necesitar alguna inversión. Así que para ahorrarle a todos mucho tiempo, aquí hay 25 razones por las que personalmente no invertiría en una startup. Revisa y dirige estos puntos para una navegación más suave al momento de intentar asegurar fondos de un inversionista como yo o como otros:

1. Prueba de que tu éxito potencial está faltante.

No hay evidencia de que haya interés en tu startup o de que tiene algo de tracción. ¿Has resuelto algo aún? ¿Has comenzado una campaña Kickstarter exitosa? ¿Has lanzado una startup antes? Completar esas pruebas podrían probarme que tienes lo que se necesita para hacer que esta startup despegue.

Enséñame vale la pena que ponga mi dinero en tu negocio y que ésta inversión funcionará muy bien para mi cuando tu compañía comience a tener éxito.

2. No confío en ti.

Acoso a cada compañía en la cual personalmente invierto. Normalmente invierto en las personas. Podrías caminar a mi oficina y hacer un pitch de un producto increíble. Aún así, no me convences como persona, así que olvídate de que invierta en tu compañía.

Si no puedo confiar en tu carácter, juicio o habilidades de liderazgo, entonces no gastemos nuestro tiempo.

3. Tienes un equipo con poca experiencia.

Los miembros de tu equipo parecen no tener la experiencia necesaria para operar una startup.

Digamos que me gustas y también tu idea, pero no tu equipo. No esperes una inversión de mí. Necesito estar seguro de que los miembros de tu equipo estén calificados y tengan la disciplina para cumplir con los tiempos de entrega y los objetivos.

4. Miembros de tu equipo que no trabajan bien juntos.

Los co-fundadores o miembros del equipo de tu startup están en constantes dimes y diretes. Así que voy a sentirme incómodo acerca de tu startup. No quiero arriesgar una inversión en una configuración si los miembros del equipo no pueden llevarse bien. ¿Todos se llevan bien en tu equipo?

5. Estás ocultándome cosas.

Me estás ocultando cada pieza de información. No estoy pidiéndote que me reveles cada pequeño secreto relacionado con tu startup. Pero estoy invirtiendo en tu compañía, así que al menos debo saber lo básico acerca de qué hace que tu startup funcione.

Los inversionistas quieren saber todo acerca de tu startup. No te preocupes: No voy a robarme tu idea. Estoy muy ocupado.

6. No tienes un plan o modelo de negocios.

No me has dicho cómo y a dónde esperas llevar a tu startup en los siguientes años, aunque indicaste que hay interés en tu producto, es por eso que crear un plan de negocios es una pieza importante del rompecabezas.

Si no estoy impresionado con tu plan de negocios, no voy a invertir en tu startup. Cayenne Consulting explica los errores más comunes en los planes de negocio.

7. La evidencia de que la startup creará ganancias es escasa.

No hay órdenes previas o muchas inscripciones para tu producto o servicio. Así que no estaré interesado en tu compañía. Si no puedes probar que la gente está dispuesta a pagar por tu servicio, ¿entonces por qué debería hacerlo yo?

8. No creo que puedas construir tu producto.

Una gran idea es una cosa. Hacerla realidad es otra. No me has convencido de que tu producto puede funcionar. Personalmente necesito ver algún tipo de prototipo funcional. Quisiera también ver a algunos clientes usando tu producto.

9. Tu compañía no es la primera en entrar al mercado o es única.

Típicamente no invierto en startups que no están intentando crear algo nuevo o a las que no se les ha ocurrido un diferente modelo de negocio. Tienes que tener algo diferente o único más allá de lo que tiene la competencia. Quizá puedas crear una nueva idea de un viejo modelo de negocios.

10. El fundador o el CEO es inalcanzable.

Si no estás dispuesto a escuchar consejos o sugerencias y te pones a la defensiva cuando critico un elemento de tu negocio, no puedo trabajar contigo.

Una vez vinieron varios fundadores a tratar de hacerme un pitch, hice una sugerencia y ellos se ofendieron. Algunos incluso escribieron en su blog que yo no sabía nada. Su compañía no existe ahora.

11. Tu startup cuesta mucho.

Piensas que tu nueva compañía vale $10 millones. Pero creo que sólo vale una décima parte de eso.

Encontrar el valor de tu startup puede ser un reto. El valor debe estar basado en tus logros pasados y en el potencial de la compañía. Si siento que una startup está siendo valorada a un precio muy caro, voy a buscar otra oportunidad de inversión.

12. Manejas mal el rechazo.

Te has encontrado con esos emprendedores que se quejan y lamentan acerca de lo injusta que es la vida. Claro, serás rechazado por inversionistas. Y eso es parte del proceso. Pero hay que manejar el rechazo de la manera correcta.

Identifica qué falló y haz los ajustes correctos. Qué pasa después de un pitch y un rechazo dice mucho acerca de un emprendedor. Los inversionistas están observando, aún después de que han dicho “no”.

13. Me hiciste una “llamada fría”.

Mandaste tu plan a cada uno de los inversionistas ángel o inversionistas de capital de riesgo de quienes pudiste encontrar información de contacto. Tu petición sólo va a ser lanzada a la basura. En lugar de acercarte a los inversionistas a través de recomendaciones de gente en quien ellos confían o que puedan responder por tí.

Sólo invierto en startups cuando los fundadores tienen buenas referencias o cuando van más allá de simplemente buscarme para obtener mi atención.

14. No soy el inversionista correcto.

Tu compañía no está operando en mi área de especialización. Justo como un doctor podría tener una especialización, también los inversionistas. Algunos hacen investigaciones antes de tiempo y localizan a los inversionistas que están involucrados con tu campo.

15. No te concentras.

Estás intentando lanzar todos los posibles productos que tienes en tu cabeza.

En lugar de mantenerte concentrado en crear el mejor producto que puedas lanzar al mercado.

No vas a complacer a cada cliente. Pero si vas a tener que complacer a los clientes adecuados o la situación regresará para quemarte — — quizá en una crítica en línea.

16. Llegaste muy temprano por el dinero.

Querías desarrollar una idea que pudiera revolucionar tu nicho de negocio. Pero tu concepto está muy lejano. Me voy a alejar hasta que haya habido más investigación, tu proyecto tenga más tracción con clientes o que otros inversionistas muestren interés. Normalmente, los inversionistas quieren quedarse con la tecnología que ha sido probada y con industrias.

17. La tecnología de tu compañía ha sido olvidada.

Honestamente, en los últimos seis meses he recibido pitches que tienen que ver con video-cassettes. Las tendencias de negocio, especialmente con la tecnología, se mueven extremadamente rápido. ¿Por qué debería arriesgar mi dinero apoyando a una startup que hace video-cassettes más eficientes, aún cuando hace años en 2012 se vendieron 13 millones de video-cassettes virgenes y cintas VHS en Estados Unidos?

18. Eres muy lento para lanzar un producto.

Tu compañía se está moviendo lentamente. Ya sea por tu falta de confianza o porque eres un perfeccionista, entre más te tardes en lanzar tu producto, más me tomará ver un retorno de inversión. Recuerda, no hay nada malo con sacar una versión 1.0 y hacer ajustes apropiados conforme pasa el tiempo.

19. Te falta una estrategia de marketing.

Tu startup está lista para empezar a vender un producto pero le hace falta un plan de cómo aumentar las ventas y ganar ventaja competitiva. Yo, junto con miles de otros inversionistas, podemos destruir tu startup en segundos. ¿Tienes metas de marketing? ¿Cómo vas a promover tu producto? Estas son preguntas de marketing cruciales que necesitan ser tratadas antes de que vengas a tocar mi puerta.

20. ¿Qué problema estás intentado resolver?

Cuando fundaste tu startup, lo hiciste con la intención de resolver un problema. Pero tú, el emprendedor, que has cambiado tu enfoque de contemplar una idea a ejecutar un negocio real, has perdido la vista del problema original. Necesito confirmar que aún estás tratando de resolver un problema que existe y que tu solución es viable.

21. No entiendes la industria.

Como un emprendedor, no pareces estar familiarizado con el sector de los negocios así que no estoy tan interesado en invertir en tu startup. Si tuviste una experiencia en un área relacionada, eso al menos me haría pensar que tienes algo de conocimiento relevante a clientes potenciales o un indicio de cómo mejorar la industria.
Desglosa los números reales que conciernen a tu nicho particular de industria y asegúrate de que sean sólidos. Si no tienes esos números, asumiré lo peor o a lo mejor yo tendré mis propios cálculos (que puede que sean peores).

22. Gastas el dinero en las cosas equivocadas.

Estás gastando dinero en cosas como sombreros de marca, llaveritos o tazas con el logo de tu empresa. ¿Por qué querría yo invertir entonces en tu startup? Una inversión se supone que sirve para tener el producto listo para lanzarse al mercado. Eso significa no gastar un montón de dinero en swag. Un par de playeras para propósitos promocionales está bien, pero no tengas una fiebre de gasto.

También, no te otorgues un gran y gordo salario sólo porque eres el jefe. Un estudio por Compass hecho con una herramienta de benchmarking indicó que el 66 % de los fundadores de las startups de Silicon Valley tenían salarios menores a los 75,000 dólares. El promedio alrededor del mundo es de 32,000 a 72,000 dólares, de acuerdo con Compass. ¿Cuánto te estás pagando?

23. No te preocupa el mañana.

Tu startup parece estar basada en una tendencia actual. No puedes esperar que una startup tenga longevidad de esta manera. Yo sé que no podemos predecir el futuro, pero yo quiero invertir en startups cuyos dueños estén pensando acerca del futuro, no sólo en tendencias contemporáneas.

24. No hay otros inversionistas.

No estoy encontrando evidencia de que otros hayan invertido en tu negocio, ni siquiera un par de miles de dólares. A menos que yo sea un creyente ferviente de tu startup, necesito ver interés de otros inversionistas. La presencia de otras inversiones me da una indicación de que alguien más ve potencial en tu startup y que otra gente apoya tu visión. Tener un par de inversionistas es bueno ya que ayudará a promocionar tu negocio.

25. Eres obvio.

Muchos de los problemas anteriores aplican a ti y no te has dado cuenta. Ese es un serio problema. No soporto lidiar con gente que no puede ver fallas o que no tiene pista de que deben empezar a superarlas. Recuerda, nadie es perfecto. Acepta tus debilidades y trabaja en corregirlas.

Que las razones que yo expuse acerca de cómo no invertiría en ciertas startups le funcionen a cada fundador de startup para recordarlo en el momento en que le hagan un pitch a un inversionista.

¿Qué otros consejos le darías a los emprendedores que están haciendo pitches para startups?

Rampton, J. (15 de septiembre, 2014). 25 Reasons I Will Not Invest in Your Startup. [Blog]. Recuperado de: https://www.entrepreneur.com/article/236999.

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